11
07/03/2007

La biografía de una ausencia, a veces, es una rama de la psiquiatría:
sobre todo si recuerda a la onomatopéyica muerte de un portazo.
O a un hundir el tenedor en el corazón de pequeños ruiseñores:
¡Plash!
.
Candidatos a dos metros de cementerio sobran.
Muerdealmohadas del solipsismo también.
Parafraseando a Nietzsche:
Aún hay quien aspira a nacer póstumo.
.
Pero mi felicidad solicitará plaza en un geriátrico:
Sabe que llegará a vieja.